Nadie pierde el negocio de golpe.
Se va en pedacitos.
Diseñamos el sistema que tu negocio necesita — citas, clientes, cobros, horas. No te vendemos un programa enlatado que después hay que doblar para que sirva.
Esto es lo que se va, calculado con lo que acabas de poner. No es una promesa de cuánto se recupera — eso depende de tu negocio y se habla mirándolo, no aquí.
Cuatro fugas que casi nadie está contando
Ninguna de estas duele el día que pasa. Todas juntas, al año, sí.
La cita que no llegó
Una silla vacía una hora es una hora que ya pagaste y no facturaste. Nadie la anota.
La factura que se quedó
Si tienes que buscar para saber quién te debe, hay dinero afuera que nadie está contando.
El cliente que no volvió
Vino una vez, quedó bien, y no hay lista que te diga que hace seis meses no aparece.
La hora que te comió el teléfono
Coordinar por llamada y mensaje es trabajo, y lo haces tú mientras deberías estar produciendo.
Se arregla por partes, empezando por la que más te cuesta
No hay que hacerlo todo de una vez, ni conviene. Se empieza por lo que más se está llevando.
Citas
Que tus clientes escojan su hora solos, a cualquier hora, sin que tú contestes el teléfono.
Los que no aparecen
Un recordatorio automático antes de la cita. La silla vacía se paga sola.
Tu lista de clientes
En un solo sitio, buscable, con quién vino, cuándo, a qué y cuándo toca volver.
Facturas y cobros
Saber quién te debe sin buscar en papeles, y que el recordatorio salga solo.
Horas y nómina
Tus empleados ponchan desde el celular y las horas se suman solas.
Lo que haces a mano
Esa tarea que repites todas las semanas y que nadie debería estar haciendo a mano.
Sin sorpresas y sin amarres
- DiagnósticoTreinta minutos, gratis. Me cuentas cómo funciona tu negocio hoy y te digo qué se puede arreglar y qué no vale la pena tocar.
- DiseñoQué se automatiza, en qué orden, y qué vas a ver distinto cuando esté. Por escrito, antes de empezar.
- ImplementaciónSe monta, se prueba con tu información real, y se entrena a quien lo va a usar todos los días.
- MantenimientoSe queda andando. Cuando algo se rompe o cambia, hay alguien aquí mismo que lo atiende.
Empieza por saber qué te está costando
Contesta diez preguntas sobre cómo funciona tu negocio. Las reviso yo mismo y te escribo con lo que arreglaría primero y por qué. Toma dos minutos y no cuesta nada.
Empezar el diagnóstico